ARTISMEDIA / Los avances tecnológicos han puesto en nuestras manos algunas herramientas muy útiles en nuestro trabajo, si sabemos cómo sacarles provecho. Hablamos de las redes sociales, estructuras que nos permiten relacionarnos e interactuar en tiempo real con personas y organizaciones de todo el mundo para compartir intereses, experiencias o iniciativas.

A menudo suele confundirse el uso de las redes sociales, de ahí que se mezclen contenidos personales y privados con cuestiones meramente profesionales, actitud errónea que a veces puede traer como consecuencia la ruptura de relaciones o la pérdida de clientela.

En ArtisMedia insistimos mucho en la necesidad de establecer diferencias claras entre la cuenta personal y la profesional, entre la actividad de una y otra. Mostrar preferencias por un equipo, verter opiniones sobre política o religión, expresar gustos acerca de la forma de vestir o compartir contenidos claramente ideologizados en una página profesional no parece buena idea si tenemos intención de llegar a todos los públicos que nos hemos propuesto.

Independientemente de que desde ArtisMedia gestionemos o no las redes sociales de quienes recurren a nosotros buscando consejo y apoyo, aconsejamos:

Separa la esfera privada de la profesional. Insistimos porque nunca parece suficiente. Pero, además, es importante distinguir entre “íntimo” y “personal”. Se puede dar una opinión personal, pero no queda bien difundir contenidos de ámbito estrictamente privado o íntimo.

No todas las redes sociales responden a un mismo fin. Elige bien la que mejor responda a tus intereses profesionales

Elige tu red (o redes). Hay más de un centenar de redes sociales para todo tipo de sectores: redes de interés general como Facebook, para compartir fotografías como Flickr o Instagram, de estilos de vida como Buzznet, de turismo como Wayn, para móviles como Cellufun, de vídeo como YouTube o Stickam, de reuniones como MyLife o de negocios como Linkedin. Puedes abrir cuenta en cada una de ellas, pero no te servirá de mucho. Seguro que obtendrás mejores resultados concentrando ese ingente esfuerzo en una sola. Elígela bien y trabájala con tesón e inteligencia.

Crea comunidad y fidelízala. Ten presente el concepto “red social” y no olvides que sin los demás no somos nadie. No es fácil construir comunidad, que no es lo mismo que tener seguidores y “amigos”. Las comunidades se interrelacionan, conversan, intercambian… Escucha, observa y participa cuando creas que debes hacerlo. Luego, trabaja para mantenerla y ampliarla. El objetivo es lograr que tu comunidad sienta tu marca como suya.

Crea imagen de marca, gánate el favor del público y atrae tráfico web. Desde un punto de vista profesional, cada uno de estos apartados requiere al menos de una estrategia. Es complejo explicarlo porque no todas sirven para todos, del mismo modo que distintas redes exigen planteamientos distintos. Las redes sociales pueden destruir en minutos el prestigio ganado durante años. Tal es su fuerza, que puedes aprovechar para ganar notoriedad como marca y atraer público a tu negocio, es decir, a tu página web.

Tener una buena página web es un claro ejemplo de profesionalidad

Difunde contenidos. Seas profesional de lo que sea, seguro que tienes algo que decir, algo que mostrar, algo que enseñar. Utiliza tu web para contarlo y luego difúndelo en tus redes sociales. El retorno, al menos en tráfico, es inmediato. Por eso es importante que tengas una buena página web, segura y bien engrasada. ¡Es un claro ejemplo de profesionalidad!

No seas pesado/a. No se trata de compartirlo todo, de difundirlo todo, de comentarlo todo ni de llenar la pantalla de contenidos propios o de estar presente a todas horas. El ruido ensordece y ahuyenta a las audiencias.

Mira más allá de ti: los demás también son buenos profesionales. Un error muy común en la gestión de redes, que cometen los aficionados, es creer que la plataforma está a su servicio y al de su empresa. Las personas tenemos distintos intereses, muchos de ellos dispares, pero a todos nos gusta la información que aporta valor, por mínimo que sea. Por eso, haces bien en compartir contenidos generados por otros, porque estarás aportando valor a tu comunidad.

Manejar redes sociales a nivel profesional no es sencillo. Es un trabajo arduo, intenso, agotador. Lo que acabamos de escribir no te convertirá en experto. Para eso se necesita mucho más, aparte de experiencia y estudio, pero te ayudará a reflexionar antes de ponerte manos a la obra. Esa es la intención.