GEMA LOZANO (YOROKOBU) / A principios de semana fueron los datos de los editores los que nos dejaron en evidencia. Pese a que el 92% de la población se considera “lectora” (de prensa, cómics, webs, etc.), casi el 40% de los españoles no ha leído un libro en el último año. Los responsables del estudio tienen claro que el desapego por la lectura no es una buena noticia para el desarrollo y el progreso de un país.

El representante del gobierno que asistió a la presentación del informe también lo reconoció así. Ante la denuncia de los editores sobre “el ambiente difuso, sin concretar” en el que la lectura se sitúa dentro del nuevo panorama educativo inaugurado con la LOMCE, Fernando Benzo, secretario de estado de Cultura, admitió el papel secundario que esta actividad viene desempeñando tradicionalmente en la escuela. “Deberíamos darle el mismo tiempo, por ejemplo, que le damos a la Educación Física”, propuso como posible solución.

“Que lean lo que quieran”, dice la profesora

Que el hábito de la lectura se genere en la aula y se consolide en casa es una máxima que Nancie Atwell lleva practicando desde hace más de 40 años. Con ella, la profesora y fundadora de Center for Teaching & Learning (CTL), en Maine (EE.UU.), ha conseguido que sus alumnos de 7º y 8º grado (el equivalente a 1º y 2º de la ESO) lean una media de unos 40 libros al año (cuando la del país ronda los 10). Y que lo hagan por gusto.

“La clave es que sean ellos los que decidan lo que quieren leer», explica la propia Nancie Atwell en el vídeo de su candidatura a los Global Teacher Prize, el “Nobel” de los maestros, que la estadounidense logró en 2015. Para conseguirlo, lo ideal es disponer de una oferta de libros lo suficientemente amplia para que abarque todos los temas de interés de los alumnos. [Seguir leyendo].