ENRIQUE ALPAÑÉS (YOROKOBU) / ¿Cuántos amigos tienes? ¿Cuántos se ríen de tus chistes? ¿Cuántos han visto tu álbum de fotos de la playa? Si alguien te planteara estas preguntas en la vida real, probablemente lo tomaras por un demente, pero en el mundo virtual un algoritmo responde a estas dudas lo quieras o no. Hasta ahora.

El artista Benjamin Grosser ha creado Demetricator, un software que capa los números de Facebook. “Con este trabajo intento romper el efecto que tienen estas métricas, creando una red social que no depende de la cuantificación”, explica el artista en su web.

Herbert Marshall McLuhan nunca tuvo Facebook. Este filósofo canadiense, considerado padre de la teoría de la comunicación, murió en 1980, cuando internet aún estaba en pañales. Pero uno de sus discursos parece tener un valor profético que encaja perfectamente en el contexto actual. “Toda la tecnología tiende a crear un nuevo entorno humano”, defendía McLuhan, “los entornos tecnológicos no son meramente pasivos recipientes de personas, son procesos activos que reconfiguran a las personas”.

Facebook cambia el valor de la amistad

Grosser comulga con esta idea, defiende que Facebook está cambiando la forma en la que valoramos la amistad, dando un valor desproporcionado a la cantidad por encima de la calidad. Un número creciente de estudios le da la razón advirtiendo de los efectos nocivos de este cambio, que puede llegar a generar ansiedad y depresión.

Es la dictadura del like, del retuit, del fav, una competición de instituto por ver quién es más popular, y en esta carrera de egos no siempre podemos ganar. Quizá, como propone Grosser, ni siquiera debamos entrar. [Seguir leyendo].