GUILLERMO PARDO / Agalure es la asociación coruñesa que desde 1994 trabaja para ayudar en la rehabilitación de personas afectadas por la ludopatía y otras adicciones sin sustancia. Una labor que en su casi cuarto de siglo de actividad ha dado unos resultados considerables, con una tasa de abandono de solo el 6,8%. O lo que es lo mismo, prácticamente un 93% de éxitos en el tratamiento de la ludopatía.

Agalure está de actualidad. Siete emisoras de radio le dedicarán A Radio Conta, programa conjunto que el próximo 3 de enero emitirán desde el Teatro Rosalía de Castro, un acto de solidaridad que permitirá no solo visibilizar el trabajo de la asociación, sino también la propia ludopatía, a la que Francisco Gil y Gerardo Rodríguez, presidente y secretario de la entidad, califican de “enfermedad oculta”.

Agalure trabaja en la rehabilitación de ludópatas desde hace 23 años, ¿con qué resultados?

Los porcentajes de rehabilitados son muy buenos. La tasa de abandono es muy pequeña, de un 6,8%, lo que significa que el 93% restante son casos de éxitos.

“Una persona adicta lo es para toda la vida”

¿Cuándo se considera que una persona está rehabilitada?

Cuando lo determina el equipo técnico. El comienzo de la rehabilitación está condicionado por los resultados del protocolo que seguimos. No vale que alguien diga: “Ya estoy rehabilitado”. Una persona adicta lo es para toda la vida. Tiene que aprender nuevos hábitos de vida para no recaer. Hay que tener en cuenta que casi todas las enfermedades que tratamos guardan relación con la pérdida de control de los impulsos, de manera que nuestro trabajo consiste en ayudar a los afectados a controlarlos siguiendo las pautas de nuestro equipo técnico en cuanto a tratamiento, rehabilitación y periodos de revisiones.

¿Qué tipo de adicciones se tratan en Agalure?

Compra compulsiva, redes sociales, sexo, videojuegos o ludopatía, que se distingue de las adicciones sin sustancia en que hay apuestas de por medio.

¿Tiene “sexo” la ludopatía?

Las personas que vienen a diagnosticarse y a tratamiento son mayoritariamente varones. La mujer es más reacia a informarse y a pedir ayuda.

“Hay un perfil de mujer con ludopatía que no sale a la luz”

¿Por qué razón?

Eso es difícil de responder, pero hemos constatado que hay un perfil de mujer ludópata que no sale a la luz. No sabemos los motivos, pero está ahí. A veces solo basta con observar. En las cafeterías, por ejemplo, vemos comportamientos relacionados con el juego que podrían tener cabida en la categoría de ludópatas.

¿Estamos hablando de personas que entran en un local, se toman un café y echan una moneda en una máquina?

Si solo es eso, no. Hay, entre otros, dos factores importantes que determinan la adicción al juego: que se juegue sin límites y se dejen de lado las obligaciones a causa del juego.

Supongamos: una persona se pone a jugar mientras desayuna, cena y después de comer, una hora en cada caso. ¿Está corriendo el riesgo de convertirse en ludópata?

En teoría no, pero depende del planteamiento que se haga esa persona. Si decide jugar un tiempo determinado y lo cumple, se está controlando. Por lo tanto, para empezar a pensar en riesgos primero tiene que haber una pérdida de control. Si digo que voy a estar conectado 20 minutos y empleo toda la tarde, es posible que tenga un problema. Pero quede claro que eso es solo un indicativo.

Si pudiéramos ponernos en la piel de un adicto, ¿cómo nos sentiríamos?

Hay muchas fases, desde sentirnos angustiados a eufóricos porque creemos que vamos a ganar algo. Son situaciones que varían en función del día, del tiempo de juego, de las emociones… No es sencillo establecer eso.

“La familia debe prestar apoyo, hablar con la persona afectada y hacerle ver que se preocupa por ella”

¿Cómo deberíamos relacionarnos con una persona cercana que es adicta?

Normalmente solemos darnos cuenta de que una persona está enferma en el último momento, casi siempre cuando afloran deudas. Si eso ocurre, suele producirse un rechazo e incluso enfrentamientos en el seno familiar. No es bueno que los haya. Cuando alguien reconoce que tiene un problema de acción lo primero que hay que hacer es buscar asesoramiento. La familia debe prestar apoyo, hablar y hacerle ver a la persona afectada que se preocupa por ella. Es lo que aconsejamos a las familias.

¿A quién se puede recurrir en A Coruña en esos casos?

Hoy por hoy, en A Coruña, al Sergas, que carece de especialistas en estas adicciones; a su centro de referencia actual en la ciudad, que es la Asociación de Ex-Alcohólicos, que incluso nos ha derivado directamente casos, y a nosotros, Agalure. El Sergas no está capacitado para atender casos de adicciones y Exalcohólicos nos remite pacientes, con lo cual ahora mismo solo nosotros atendemos a personas adictas y ludópatas.

¿Qué hay que hacer para ser atendido por el equipo de Agalure?

Contactar con nosotros y luego ponerse en manos de nuestros psicólogos, que son quienes marcan las pautas, tanto sobre la conducta que debe seguir el enfermo como de tratamiento.

¿Cómo es el protocolo previo al tratamiento?

Primero convenimos una cita para obtener información. En ella, nuestros voluntarios tratan de hacer ver al posible paciente las consecuencias de su situación. En segundo lugar, pedimos a esa persona que nos cuente qué le pasa, cómo ha llegado a esa situación y cómo se siente. A partir de ahí, en otra cita, tendrá una sesión clínica de diagnóstico y se determinará el camino que se debe seguir.

“En los últimos años ha aumentado la adicción a las apuestas deportivas, pero las tragaperras se llevan la palma”

¿Cuáles son las causas más habituales de ludopatía?

Las tragaperras se llevan la palma, al menos en los casos que conocemos. En los últimos tres años también se ha notado un aumento de adicción a las apuestas deportivas, tanto presenciales como mediante las nuevas tecnologías. Juego online y apuestas deportivas suman, juntas, tantos casos de adicción como los causados por las tragaperras.

Pero las tragaperras, como el bingo, son cosa del pasado, ¿no?

Solo lo parece. El problema es que son juegos de fácil acceso, como las apuestas deportivas. Solo hay que salir de casa y seguro que en algún portal encontramos un establecimiento de algún tipo de juego al alcance de la mano.

Hablemos de nuevas tecnologías. ¿Hay adicción o  abuso?

Pensamos que en cuanto a las redes sociales hay un abuso relacionado con el tiempo que se les dedica. Sin embargo, está socialmente aceptado. Nuestro papel ahí se centra en campañas de prevención para que los jóvenes sean conscientes de sus actos y puedan distinguir entre abuso y adicción.

¿Hay constancia de los resultados de esas campañas?

Empezamos el año pasado en los institutos, en colaboración con el Concello da Coruña, y confiamos en que den buenos frutos. Es pronto para sacar conclusiones. De momento ya es buena noticia que estemos en gestiones con la Diputación para trasladar el plan de prevención a ayuntamientos de la provincia.

“Si felicitamos a los hijos por ganar dinero en apuestas, en realidad estamos animándolos a que sigan apostando”

¿Es consciente la sociedad del problema que supone la ludopatía?

No del todo. Un ejemplo: los padres que se felicitan porque sus hijos han ganado dinero en una apuesta. En realidad los están animando a que sigan por ese camino, pero si pierden se les reprocha. Ocurre que muchas veces esos hijos son menores de edad, por lo tanto, legalmente no pueden apostar. Pero socialmente está bien visto. No reparamos en ello, pero, por otra parte, el juego es un impuesto más, el más dulce del Estado.

¿Hay demanda de atención a menores con ludopatía en Agalure?

No, no nos llegan menores con ese problema, aunque sí con otros relacionados con los videojuegos. En el plan de prevención hemos detectado que muchos menores reconocen públicamente que apuestan. Entonces, ahí tenemos un problema.

“Cuando se le pregunta a un menor por qué apuesta, no sabe explicarlo”

¿Por qué apuestan los menores?

Muchas veces por imitación, por seguir sintiéndose parte del grupo y porque, por otra parte, las apuestas requieren cantidades de dinero pequeñas. Lo curioso es que no apuestan a las quinielas deportivas, sino a las carreras de galgos o de caballos. Y cuando les preguntas por qué, no saben explicarlo. Quizá sea por la inmediatez, puesto que las carreras de galgos son más frecuentes que los partidos de fútbol. Primero empiezan a apostar en grupo, luego lo hacen individualmente y aumentando la apuesta.

Antes hablamos de videojuegos. ¿Hay alguno especialmente adictivo?

Todos lo son. Cualquier juego que impida cumplir con las obligaciones personales puede abocar a alguien a la adicción. Algunos incluso tienen añadido el componente económico, puesto que para prolongar las partidas hay que comprar fichas, “vidas”, etc. Jugar en sí mismo no es adictivo, pero si dejas de salir con los amigos, si no comes o lo haces en solitario, si no haces los deberes o dejas de llevar una vida ordenada a causa del juego, entonces podemos tener una causa de adicción.

¿Qué supone para Agalure que A Radio Conta le dedique su emisión?

Nos hace más visibles como asociación, pero también a la ludopatía, que es una enfermedad oculta. Es la última de las adicciones, la hermana pequeña, a la que desde hace poco se la considera enfermedad. Gracias a actos solidarios como el de A Radio Conta tenemos la posibilidad de acceder más a los medios de comunicación, a los que agradecemos su colaboración y su buena labor informativa respecto a la ludopatía, para señalar que no estamos en contra de los operadores de juego ni de los juegos en sí mismos. Queremos que se cumpla la ley, que dice que hay que ser mayor de edad para poder apostar, y que quien quiera salir de una adicción tenga la oportunidad de hacerlo. Hoy por hoy, los servicios públicos de salud no dan esa oportunidad. Así que programas como A Radio Conta nos permiten llegar mejor a las administraciones y hacerles ver que trabajamos y necesitamos apoyo.

“Lo urgente ahora para Agalure es tener un local adecuado a su actividad”

¿Cuál es la necesidad más urgente de Agalure?

El local. Este lo compartimos con dos asociaciones de vecinos y otra de música. Para nuestro uso particular tenemos dos despachos, que suman unos 40 metros. Así que nos vendría muy bien un espacio más amplio. Sin ánimo de criticar, nuestra actividad es incompatible con ensayos musicales o reuniones vecinales. Estamos hablando de la rehabilitación de personas con problemas, de apoyo a las familias. Por lo tanto, necesitamos un espacio adecuado y reservado a este tipo de actividades.

Agalure tiene su sede en el número 10 de la Avenida Glasgow, en el barrio de O Birloque. Además de dos despachos pequeños, comparte con el resto de asociaciones una sala de actos. Escaso bagaje inmobiliario para una entidad con el 93% de éxito en su labor social.

ludopatía

La Asociación Agalure tiene su sede en un local compartido de la Avenida Glasgow, en Elviña (A Coruña)