CAROLINA REGUEIRA / LLEGANDO A PUERTO / Hoy os traigo una recomendación hostelera fresquita. Este fin de semana me invitaron a una comida en el restaurante Gloria Bendita, que no conocía y me encantó. Y ya sabéis que cuando algo me gusta no tardo nada en haceros llegar mi crítica. Así que aquí está.

Este restaurante está en la zona de Riazor, en concreto en el número 2 de la calle que lleva ese nombre, cerca de Rubine. Se trata de un restaurante de gama alta pero con unos precios nada desorbitados. Y, aunque no fue el caso, intuyo que ideal para cenas de grupos ya que en su web cuenta con menús específicos para la ocasión.

Lo primero que aprecias en cuanto pasas por la puerta es su estilo. En la entrada, desenfadado y moderno, y ya en el comedor, más acogedor y elaborado. De hecho, fiel a su nombre, imita a un convento o un monasterio.

Una gran fotografía de un claustro preside una de las paredes principales dando sensación de profundidad y una pequeña fuente protagoniza un rincón. Fotos con manos rezando el rosario, velones en las paredes y pequeñas celosías completan la decoración que según tus gustos, o a la estética minimalista que impera hoy en día en algunos restaurantes, puede parecer recargada, aunque creo que en este caso pretende ser un juego para el comensal.

La carta de Gloria Bendita

Pero como siempre os digo, vayamos a lo importante, la comida. Pues bien, en este sentido el restaurante merece más que un aprobado. La carta me gustó porque es variada, hay un poco de pescado y de carne, pero también arroces, y algún que otro plato con regusto oriental como el tataki de atún. Este fue uno de los platos por el que nos decantamos y aunque estaba sabroso, yo lo hubiese tomado más crudo.

El que realmente me enamoró y admito que nunca hubiera pedido fue la anguila ahumada. Se trataba de un trocito de anguila sobre una cama de verduritas, a su vez colocadas sobre una pequeña tosta. Y lo delicioso del bocado se debía precisamente a ese sabor a humo que transmitía.

Sin lugar a dudas uno de los platos obligados a probar si os decidís a visitar el lugar. Encantó a todos los comensales de mi mesa y además es ideal para compartir ya que viene en pedazos individuales, así que podéis apostar por él como entrante. [Seguir leyendo].


Texto publicado originalmente en Coruña Daily News el 23 de septiembre de 2016