MARIÁNGELES GARCÍA (YOROKOBU) / Son las 7 de la tarde. Entras en casa, saludas a tu marido y a tus hijos, preguntas qué tal ha ido el día y cambias la ropa de trabajo por un cómodo chándal y las pantuflas de dragón que te regalaron los niños por el día de la madre.

Te sientas dispuesta a seguir con la lectura de ese libro tan interesante que te regalaron por Navidad antes de preparar la cena. Y justo en ese momento tu móvil te avisa de que tienes un correo electrónico nuevo. Es del trabajo. Y te sientes en la obligación de contestar.

La escena te suena, ¿verdad? Todos hemos recibido llamadas de trabajo o emails profesionales fuera de nuestro horario laboral, y, unas veces por temor a perder el empleo, otras por responsabilidad mal entendida, hemos contestado. La jornada de trabajo se alarga así más horas de las que establece el convenio, horas que no están pagadas y que, a la larga, acaban costándonos la salud.

Desconexión laboral

En Francia acaba de entrar en vigor una ley que regula el derecho a la desconexión de los trabajadores fuera del horario laboral a partir del 1 de enero de este recién estrenado 2017.

Se trata de la controvertida Ley El Khomri, nombre que recibe por el apellido de la ministra de Trabajo francesa que la ha promovido, Myriam El Khomri, y que establece que en aquellas empresas de más de 50 empleados, la dirección y los representantes de los trabajadores deberán llegar a acuerdos para establecer “las modalidades del pleno ejercicio por el trabajador de su derecho a la desconexión y la puesta en marcha por la empresa de dispositivos de regulación de la utilización de los dispositivos digitales, a fin de asegurar el respeto del tiempo de descanso y de vacaciones, así como de su vida personal y familiar.
[Seguir leyendo]