CAROLINA REGUEIRA / LLEGANDO A PUERTO / Este no era el artículo previsto para esta semana. Pero una vez más interrumpo mis post de carácter informativo y de estilo blanco para dar mi opinión personal sobre una cuestión que sucedió esta semana.

Una vez más me planto para denunciar un ataque a las mujeres. Y no, no me refiero al asesinato de una mujer a manos de su expareja en Almería ni al apuñalamiento de otra en Carballo, si no a la interpretación que hizo de un hecho similar a estos un periodista en un diario gallego.

Destaco el hecho de que sea periodista porque muchas veces relacionamos este tipo de comportamientos con personas sin formación y/o con falta de recursos educativos, pero no es así. Las actitudes machistas se manifiestan en todas clases, ámbitos educativos y espacios de la sociedad y por ello también en todos los estamentos sociales se producen ataques de violencia contra la mujer. Algo que viene muy al caso del mencionado artículo.

Machismo = lacra social

Manuel Molares do Val, y como él muchos otros, cree que las mujeres que sufren violencia machista se quedan con su maltratador porque no tienen  otra salida económica. Por ello no entienden que una mujer formada y con recursos económicos no sea capaz de salir de esta situación. Lo peor es que al no entender su comportamiento, en su texto la culpabiliza.

Bien, quiero pensar que este pensamiento se debe a una falta de conocimientos del tema. Una mujer que es maltratada no es dueña de sí misma. Una mujer que soporta golpes físicos es porque mucho antes se inició un proceso lento en que se le va desprendiendo de su autoestima y de su vida en general: amigos, familia… e incluso de su propia personalidad, de tal forma que se crea una completa dependencia (y no, no sexual, como alude Morales) de su pareja. [Seguir leyendo].