GUILLERMO PARDO / Construir una cabaña en un árbol parece haberse convertido en una tendencia en aumento. Es fácil comprobarlo mediante unas cuantas búsquedas en Google. Enseguida se obtienen resultados que lo confirman.

Lo interesante es que se ha situado en poco tiempo como una opción turística vinculada al ámbito rural, difundida como fórmula para desconectar del trabajo y la ciudad durante un tiempo.

La idea de convivir y dormir en una cabaña construida en un árbol ha dado alas a la imaginación de personas capaces de ver oportunidades allí donde la mayoría solo ve un árbol, pero no el bosque que hay tras él. De esa visión han salido oportunidades económicas como el “glambing”, híbrido lingüístico de glamur y camping con el que se define un creciente fenómeno mundial que combina la experiencia de acampar al aire libre con el lujo y las condiciones de los mejores hoteles.

Algunas de esas experiencias turísticas, sean o no de lujo, presentan como reclamo una cabaña en el árbol. Galicia no es ajena a esa tendencia, y ya hay empresas parecen haber encontrado en ella una forma de generar actividad económica.

Convivir en una cabaña en un entorno natural trabajando en equipo es una opción en auge para los fines de semana

Hay iniciativas, sin embargo, que van en una dirección distinta y prefieren centrarse en la experiencia de convivir durante un fin de semana rodeados de naturaleza y trabajando en equipo mientras se construye una cabaña en un árbol, o incluso en dos.

Cabaña

Sonia Sánchez, propietaria de O Soño

Es el caso de la promovida por Sonia Sánchez en O Soño, una finca ubicada en A Mosca, lugar con encanto alejado del mundanal ruido perteneciente a la parroquia de Vigo, en el término municipal de Cambre. Se trata de un espacio colonizado por la vegetación y rodeado de fincas rústicas en el que esta emprendedora quiere hacer realidad su sueño de vivir en armonía con la Naturaleza y compartir esos momentos con otras personas.

O Soño forma parte de un proyecto personal conectado con una manera de entender la vida desde la comunión y la comunicación espiritual con otros seres, sean o no personas. Y esa manera de enfocar la trayectoria vital tiene su correlación en las actividades que Sonia Sánchez quiere fomentar en su finca.

La primera de ellas es el taller Construcción de una cabaña en el árbol, que se desarrollará el 10 y 11 de junio en horario de mañana y tarde, a la par que otro para niños sobre construcción de maquetas “La casa en el árbol”. Este será impartido por la arquitecta Ana Gallego y la psicóloga infantil Paula Mouzo. La inscripción da derecho a un menú ecológico con alimentos procedentes de Revolta na horta, una de las fincas rústicas que dan sentido el entorno natural que sirve de marco a O Soño de Sonia Sánchez.

Cabaña

Finca O Soño, Vigo-Cambre

La cabaña, de madera de pino y abeto, estará atravesada por un árbol que podará un jardinero profesional. Otro árbol le dará sombra y cobijo

Construir una cabaña en el árbol no es, sin embargo, una actividad comparable a andar lúdicamente en bicicleta. Requiere planificación, estudio, seguridad de obra… Ese aspecto de la iniciativa corresponde a Wud, empresa supervisora del taller  que a la conclusión entregará a los participantes un manual, planos incluidos, que los guiará en la construcción de la cabaña después de su experiencia de 16 horas de aprendizaje.

El trabajo se efectuará bajo el control de un equipo multidisciplinar, en el que entre otros figuran la arquitecta Paula Cora y el ebanista Jorge Carril, que se ocuparán de las cuestiones técnicas de la construcción (cálculos de estructuras y pesos por metro cuadrado, planos, despieces de material, corte de maderas…) y de asesorar a los participantes en las que no requieran conocimientos específicos.

La base de la cabaña, en la que los inscritos podrán dormir si lo desean, tendrá una superficie aproximada de 18 metros cuadrados. La primera debe quedar preparada en el primer día de taller, quedando el resto para el siguiente según previsiones de Luis Vilariño, socio de Wud.

La pieza se construirá con maderas de pino y abeto, en dos árboles. Uno de ellos, que podará un jardinero profesional, la atravesará, mientras que las ramas del otro darán cobijo y sombra a dos terrazas, rodeadas, como el resto de la cabaña, por una barandilla de seguridad.

Cabaña

Os Soño es una finca colonizada por la Naturaleza

El trabajo técnico estará supervisado por un equipo de profesionales

¿De qué manera afectará esto a los árboles? Luis Vilariño dice que no sufrirán daños, puesto que los anclajes están basados en un sistema de pernos (TAB, Treehouse Attachment Bolt) sustitutivo de las habituales abrazaderas metálicas, que estrangulan el árbol.

Tras dos días de prácticas, en los que todos intervendrán en el proceso de construcción de cada parte del pequeño habitáculo, los participantes estarán, en teoría, preparados para construir su propia cabaña.

En opinión de Luis Vilariño eso será posible con el manual de construcción, los planos, una sierra caladora, un atornillador eléctrico, cierta habilidad y sentido común para garantizar un trabajo seguro.


Foto principal: wudespacios.com